viernes, 20 de septiembre de 2013

Adolescencia y sus complejos #1: ¿Por qué todos son mejor que yo?

¿Por qué todos son mejores que yo?

Afróntenlo.
Algo que es realmente molesto, me atrevería a decir fastidioso, es que cuando comentes que quieras hacer algo al respecto de tu aspecto físico te digan frases como:
"Así estás bien", "No digas pavadeces, estás bien así", "Querete como sos", "Dejá de pensar esas cosas" y la típica, pero infaltable "¿Quién te metió esa idea en la cabeza?" (siempre dicho por las madres).
Pero nadie se detiene a pensar que decir estas cosas no basta, solo hace falta ponerse en el lugar del adolescente. 
Piensen, usualmente uno se preocupa por absolutamente todo lo que piensen los demás de uno mismo. Temor a que te insulten por ser esto o aquello, a que nadie te acepte como sos o te quiera como sos; temor a que te critiquen, a que no te incluyan, a que te aislen. E incluso temor a que la gentese ría de vos.
Eso es lo más indignante, la sola idea fija se sentirse un ser despreciable. Y así es cuando ocurre lo invevitable: el aislamiento.
No está mal preocuparse, un poquito, por el físico. Llegar al extremo es malo.
No importa cuantas veces te digan que estás bien, que no hace falta que hagas lo que quieras hacer, no es suficiente. 
Pero la sociedad tampoco aporta esa sensación  de seguridad, solo empeora las cosas. La gente juzga y nunca dejará de hacerlo, y eso duele.
Pero nada duele más que sentirse mal con uno mismo.
Hay personas que inexplicablemente, desde el punto de vista de una persona que se siente mal con su propia persona, van por la vida con la mayor soltura (claro, que todos siempre se ganan una crítica, nadie se salva) y le importa una mierda lo que piensen los demás. Y después está la gente que desearía poder ser así.
Pero nadie es perfecto, y nadie nunca puede decir que le importa poco lo que piensen los demás. Porque, acéptandolo, todo el mundo, ABSOLUTAMENTE TODO EL MUNDO quiere sentirse aceptado por el ajeno a uno.
Y en anhelo de esa aceptación tiene sus consecuencias.
Hay gente que cuando encuentra el amor se le pasa la locura extremista.
Otros que encuentran una distracción y se olvidan.
Otros que tienden a volver a esa ideología, pero nunca se estancan.
Y los que sí lo hacen.
Y esto último es más que nada por la sociedad. Todos odian ser criticados, pero les encanta hacerlo. Y pedir que esto se deje de hacer es como pedir bajar el cielo a la tierra, imposible. 
Lo mejor que se puede hacer para evitar ser afectados por esas críticas (no, no es decir que alimenta tu ego, eso estúpido) es tomarlas como un ladrillo y construít un muro. Así de simple. Un muro de críticas y luego destrozarlas con un martillo imaginario.
Porque cada uno tiene todo su derecho y libertad para ser y elegir quien ser, no hay nada más hermoso que librarse de los malos sentimientos y aflorar lo mejor de uno. Dejá de buscarte defectos y hacé una lista mental de las cosas que te hacen único, y seguro descubrís que son más las cosas que te hacen una persona única.
La manera de ser de cada persona es diferente, así como su personalidad y su aspecto físico. Y está bien, no estamos hechos para pensar igual y ser productos iguales. Si fuéramos todos iguales, no existirían cosas geniales como la música (que es gracias al estilo de cada persona) o las modas, y todas estas cosas. La creatividad individual y personal hacen a la persona.
Si fuéramos todos iguales, dios mío ni sabríamos quien es quien.
Y no voy a terminar esto diciendote que te ames como sos, porque probablemente te chupará un huevo y vas a seguir odiandote. Solamente recordá no dejarte llevar e intentar ser lo que los otros quieren que seas, porque te están moldeando y para eso existe la plastilina. 
Sé como seas y viví como la vida te ordena que así sea, único.
¿Para que ser igual que otros? Divertite siendo vos y otros te apreciarán por ello.
Y si alguien te critica o te dice que estás mal, es porque es un ser despreciable y no merece estar en tu presencia (bueno, tampoco la pavada).
Acordate que lo de afuera solo es una envoltura, lo que importa es lo de adentro: las tripas y todo eso.